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Vacaciones en Andalucia

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La Comunidad Autónoma andaluza, con una extensión de más de 87.000 km2, nos ofrece una variedad de posibilidades vacacionales impresionante.
Si bien solemos asociar las vacaciones en Andalucía con el sol y la playa, esta comunidad nos ofrece mucho más, y en cualquier época del año. Por eso vamos a explorar un poco el paisaje y la naturaleza de la Andalucía interior, lejos de las playas.
Andalucía nos ofrece espacios naturales protegidos de gran diversidad, que abarcan casi un 20% de su superficie: 23 parques naturales, 20 reservas naturales y 31 parajes naturales.
Así, para los amantes de la naturaleza podemos proponer unas vacaciones inolvidables para cualquier estación del año: sierras, bosques, marismas, desiertos…

Si bajamos desde Madrid podemos empezar nuestra ruta turística en la Sierra de Cazorla, en Jaén, visitando el Parque Natural más grande de la península ibérica, donde nacen los ríos Guadalquivir y Segura. Montañas abruptas, rotas por ríos de fuertes caudales que forman preciosas cascadas y tranquilas lagunas, rodeadas de impresionantes bosques de pinos.
De aquí continuaremos a través de un paisaje cuajado de olivares, hacia Granada, apenas a una hora de distancia en coche.
Según nos vamos acercando veremos ya, presidiendo el horizonte, la imponente masa de montañas de Sierra Nevada, que presume del pico más alto de la península, el Mulhacén, con casi 3.500 metros de altitud. A pesar de su situación, en el extremo Sur peninsular, su gran altura hace que nos encontremos con un paisaje de cumbres nevadas durante buena parte del año. Durante el invierno, los aficionados al esquí pueden disfrutar de una de las mejores estaciones de España y durante el resto del año, los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de un paraje excepcional. Desde los picos más altos de Sierra Nevada, en los días claros podemos distinguir el mar, donde se ven los barcos navegando como pequeñas pintas blancas sobre el azul, y al fondo, Africa donde se vislumbran las estribaciones del Atlas. Los aficionados al trekking, encontrarán rutas espectaculares rodeados de un paisaje agreste, montañoso, con profundos valles y barrancos. Los pueblos de las Alpujarras, como Campaneira y Pampaneira, entre la nieve y el mar, merecen una parada obligada. Pequeños pueblos blancos y pintorescos, empedrados, colgados de la montaña, cuyos habitantes nos recibirán con gran hospitalidad. Y no olvidemos Trevélez, a donde no debemos dejar de acercarnos a probar su famoso jamón serrano.
Terminada nuestra visita granadina, cambiamos de nuevo de provincia y atravesamos Málaga para dirigirnos a Cádiz, cruzando la Sierra de Grazalema, de Ronda a Grazalema y Ubrique. Este parque natural, situado en la zona más occidental de la Cordillera Bética nos ofrece un paisaje agreste, con una altitud entre los 600 y los 1.000 metros, con valles de paredes verticales como la “Gargante Verde” y cuevas y grutas como el "Complejo Hundidero-Gato", la mayor cueva de Andalucía. La Sierra de Grazalema sorprende por su verdor, consecuencia de su alta pluviometría. La serranía nos ofrece un paisaje cubierto de bosques de olmos, sauces, álamos, quejigos y alcornoques y por supuesto, los característicos pinsapos, todo ello salpicado de pueblos blancos encaramados en las cumbres y laderas, que aportan sabor y colorido al paisaje.
De aquí seguimos hacia la desembocadura del Guadalquivir, un cambio radical de paisaje nos lleva a visitar el Parque Nacional de Doñana, con su reserva de fauna y flora. Entramos en un espectacular paisaje de tierras llanas que pasa de los bosque de pino y matorral sobre las arenas, a la inmensa marisma. Las marismas son una encrucijada clave para las rutas migratorias de aves entre el continente africano y el europeo, y son además el último refugio para numerosas especies en peligro de extinción. Esto hace de las mismas un verdadero paraíso para los aficionados a la ornitología.
Por último, para rematar nuestro recorrido vamos a seguir hacia Huelva para recorrer el Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Allí encontraremos de nuevo un cambio radical en el paisaje, caracterizado por la abundancia de bosques: robles, castaños, alcornoques... Y en este entorno llegaremos a Jabugo, capital del jamón ibérico de bellota, nueva parada obligada para disfrutar del producto estrella de la gastronomía española. No debemos olvidar tampoco la visita a la "Gruta de las Maravillas" en Aracena, sencillamente espectacular.
Así, en una semana y con un presupuesto razonable, habremos recorrido algunos de los parajes más inolvidables de la geografía andaluza. Todos los parques naturales ofrecen visitas guiadas, y recorridos en quad o 4x4 que nos permitirán disfrutar de forma directa de este entorno privilegiado.
La Comunidad Autónoma andaluza, con una extensión de más de 87.000 km2, nos ofrece una variedad de posibilidades vacacionales impresionante.
Si bien solemos asociar las vacaciones en Andalucía con el sol y la playa, esta comunidad nos ofrece mucho más, y en cualquier época del año. Por eso vamos a explorar un poco el paisaje y la naturaleza de la Andalucía interior, lejos de las playas.
Andalucía nos ofrece espacios naturales protegidos de gran diversidad, que abarcan casi un 20% de su superficie: 23 parques naturales, 20 reservas naturales y 31 parajes naturales.
Así, para los amantes de la naturaleza podemos proponer unas vacaciones inolvidables para cualquier estación del año: sierras, bosques, marismas, desiertos…

Si bajamos desde Madrid podemos empezar nuestra ruta turística en la Sierra de Cazorla, en Jaén, visitando el Parque Natural más grande de la península ibérica, donde nacen los ríos Guadalquivir y Segura. Montañas abruptas, rotas por ríos de fuertes caudales que forman preciosas cascadas y tranquilas lagunas, rodeadas de impresionantes bosques de pinos.
De aquí continuaremos a través de un paisaje cuajado de olivares, hacia Granada, apenas a una hora de distancia en coche.
Según nos vamos acercando veremos ya, presidiendo el horizonte, la imponente masa de montañas de Sierra Nevada, que presume del pico más alto de la península, el Mulhacén, con casi 3.500 metros de altitud. A pesar de su situación, en el extremo Sur peninsular, su gran altura hace que nos encontremos con un paisaje de cumbres nevadas durante buena parte del año. Durante el invierno, los aficionados al esquí pueden disfrutar de una de las mejores estaciones de España y durante el resto del año, los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de un paraje excepcional. Desde los picos más altos de Sierra Nevada, en los días claros podemos distinguir el mar, donde se ven los barcos navegando como pequeñas pintas blancas sobre el azul, y al fondo, Africa donde se vislumbran las estribaciones del Atlas. Los aficionados al trekking, encontrarán rutas espectaculares rodeados de un paisaje agreste, montañoso, con profundos valles y barrancos. Los pueblos de las Alpujarras, como Campaneira y Pampaneira, entre la nieve y el mar, merecen una parada obligada. Pequeños pueblos blancos y pintorescos, empedrados, colgados de la montaña, cuyos habitantes nos recibirán con gran hospitalidad. Y no olvidemos Trevélez, a donde no debemos dejar de acercarnos a probar su famoso jamón serrano.
Terminada nuestra visita granadina, cambiamos de nuevo de provincia y atravesamos Málaga para dirigirnos a Cádiz, cruzando la Sierra de Grazalema, de Ronda a Grazalema y Ubrique. Este parque natural, situado en la zona más occidental de la Cordillera Bética nos ofrece un paisaje agreste, con una altitud entre los 600 y los 1.000 metros, con valles de paredes verticales como la “Gargante Verde” y cuevas y grutas como el "Complejo Hundidero-Gato", la mayor cueva de Andalucía. La Sierra de Grazalema sorprende por su verdor, consecuencia de su alta pluviometría. La serranía nos ofrece un paisaje cubierto de bosques de olmos, sauces, álamos, quejigos y alcornoques y por supuesto, los característicos pinsapos, todo ello salpicado de pueblos blancos encaramados en las cumbres y laderas, que aportan sabor y colorido al paisaje.
De aquí seguimos hacia la desembocadura del Guadalquivir, un cambio radical de paisaje nos lleva a visitar el Parque Nacional de Doñana, con su reserva de fauna y flora. Entramos en un espectacular paisaje de tierras llanas que pasa de los bosque de pino y matorral sobre las arenas, a la inmensa marisma. Las marismas son una encrucijada clave para las rutas migratorias de aves entre el continente africano y el europeo, y son además el último refugio para numerosas especies en peligro de extinción. Esto hace de las mismas un verdadero paraíso para los aficionados a la ornitología.
Por último, para rematar nuestro recorrido vamos a seguir hacia Huelva para recorrer el Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Allí encontraremos de nuevo un cambio radical en el paisaje, caracterizado por la abundancia de bosques: robles, castaños, alcornoques... Y en este entorno llegaremos a Jabugo, capital del jamón ibérico de bellota, nueva parada obligada para disfrutar del producto estrella de la gastronomía española. No debemos olvidar tampoco la visita a la "Gruta de las Maravillas" en Aracena, sencillamente espectacular.
Así, en una semana y con un presupuesto razonable, habremos recorrido algunos de los parajes más inolvidables de la geografía andaluza. Todos los parques naturales ofrecen visitas guiadas, y recorridos en quad o 4x4 que nos permitirán disfrutar de forma directa de este entorno privilegiado.