• Email : info@jamonesjpd.com

  • Teléfono : +34 912 961 580

Mundo ibérico

Se encuentra usted aquí

 

 

 


MUNDO IBÉRICO


Detalles interesantes y curiosidades

La encina es el árbol más representativo del Sureste de la Península Ibérica ya que conforma un paraíso natural tan único y tan característico de España como la Dehesa. Paraíso en el que reina el cerdo 100% ibérico.

La encina es un árbol de talla media y baja, que puede llegar a alcanzar de 16 a 25 metros de altura. En estado salvaje, es de copa ovalada al principio y después va ensanchándose hasta quedar finalmente con forma redondeado-aplastada. De joven suele formar matas arbustivas que se podrían confundir con la coscoja y, en ocasiones, se queda en ese estado de arbusto por las condiciones climáticas del lugar.

Las hojas son perennes y permanecen en el árbol entre dos y cuatro años; son de color verde oscuro por el haz, y más claro y tomentosas por el envés. Estas hojas, muy duras y coriáceas, evitan la excesiva transpiración de la planta, lo que le permite vivir en lugares secos y con gran exposición al sol, como la ribera mediterránea.

La corteza es lisa y de color verde grisáceo en los tallos; se va oscureciendo a medida que crecen y, alrededor de los 15 o 20 años, se agrieta en todas direcciones, quedando un tronco muy oscuro, prácticamente negro.

La floración se produce entre los meses de marzo a mayo, cuando la temperatura media alcanza los 20 °C y 10 horas de sol diarias. El fruto de la encina, como bien sabemos, es la bellota. Las bellotas maduran de octubre a diciembre, durante el período conocido como montanera, 4 meses en los que el campo se cubre de bellotas y los cerdos 100% ibéricos adquieren entre el 50 y el 60% de su peso disfrutando de este alimento único mientras pastan libremente por la Dehesa.

La edad mínima a la que comienza a producir una encina está condicionada por las características medioambientales, situándose entre los 15 y los 20 años de la vida del árbol, y para llegar a su plenitud productiva tenemos que esperar hasta 100 años. Es por eso, que el régimen alimenticio de los cerdos 100% ibéricos es muy difícil de replicar.

Generalmente identificamos como encina todos aquellos árboles cuyo fruto es la bellota; sin embargo dentro de este género, hay numerosas especies arbóreas que dan bellotas como el roble, la encina, el alcornoque y el quejigo. En concreto, en las encinas de la Península Ibérica se diferencian dos subespecies: (Quercusilex subsp. ilex) y (Quercusilex subsp. ballota) que tienen ligeras diferencias morfológicas y fisiológicas lo que se traduce en unos frutos diferentes, con bellotas más alargadas amargas en la primera planta y bellotas más redondeadas y dulces en la segunda. Estás diferencias de sabores en las bellotas se notarán posteriormente en los cerdos 100% ibéricos que las consumen; así por ejemplo el jamón 100% ibérico de Extremadura tiene un sabor más amargo que el de Jabugo, dada la mayor representación de quercusilex que hay en la Dehesa de la zona.

Como dato curioso para terminar queríamos mencionar que la encina se considera árbol sagrado en numerosas tradiciones. En todas ellas, parece como un símbolo de solidez, longevidad y potencia, tanto en el sentido material como en el espiritual; al igual que en latitudes más septentrionales ocurre con su hermano, el roble.

Estamos en época de Carnaval, y no nos equivoquemos, no sólo hay que hablar del de Río de Janeiro... En España tenemos nuestras propias tradiciones carnavaleras, algunas con mucha antigüedad, como puede ser la de los Carnavales de Cádiz o los de Tenerife.

Frente a la espectacularidad estética de los Carnavales de Tenerife, el Carnaval de Cádiz tiene una personalidad distinta y única, que lo diferencia de los demás, y hace que sea una fiesta que incluso para los poco aficionados al Carnaval, merece la pena conocer.

La fiesta del Carnaval tiene un origen clásico, se remonta a Grecia y Roma, en que se celebraban las denominadas "bacanales", fiestas en honor a Baco, Dios del Vino, y las saturnales, en honor a Saturno.

A este origen clásico, debemos unir la tradición cristiana: la celebración del carnaval viene determinada por la fecha de inicio de la Cuaresma cristiana. El Carnaval se celebra en la semana previa al "Miércoles de Ceniza", fecha en que empieza la cuaresma. Antes de entrar en este período considerado como de sacrificio y penitencia en la religión cristiana, en preparación para la Semana Santa; el pueblo se despedía con una gran fiesta, en que se justificaba la locura y los excesos. Todo ello bajo la protección del correspondiente disfraz, que caracteriza el Carnaval. El disfraz iguala a ricos y pobres, rompe clases sociales, permite liberar las pasiones, da alas frente a lo establecido y la autoridad...

Y en Cádiz junto al disfraz, tiene su principal ingrediente, en la sátira, representada por las comparsas y chirigotas. En estas canciones se juzga en tono de humor toda la actualidad, se repasan los escándalos sociales y políticos y se ríen de la vida en general.

El origen de la comparsa probablemente sea el de reuniones de amigos, que animados por la fiesta cantaban juntos. A las canciones se une la ironía y la sátira del Carnaval y nace la chirigota.

De la reunión espontánea se pasa con el tiempo a estructuras más organizadas, que dan lugar a las agrupaciones, que se celebran de forma cada vez más ordenada, para preparar y ensayar sus repertorios. Dentro de las agrupaciones podemos diferenciar distintas modalidades, en función de su composición: Coros, Comparsas, Chirigotas y Cuartetos.

El acto principal dentro del Carnaval gaditano es el concurso de agrupaciones que se celebra en el Gran Teatro Falla durante un mes hasta llegar a la final (Jueves) que marca el inicio de la fiesta del Carnaval. Tras la final, el Carnaval se convierte ya en una fiesta callejera: las agrupaciones actúan en distintos tablados ubicados por la ciudad y el Domingo en el Mercado Central cantan los coros sus repertorios. Todo esto termina en el denominado Domingo de Piñata en que tiene lugar también una cabalgata para los más pequeños.

Un disfraz y mucho buen humor es todo lo que hace falta para pasar unas fantásticas vacaciones en Cádiz en la semana de Carnaval. Es una fiesta accesible, que se puede ver y disfrutar por las calles, de bar en bar, entre pescaito frito, langostinos de la bahía y jamón de bellota 100% ibérico, y por supuesto grandes dosis de vino fino y manzanilla, las chirigotas nos harán reir y bailar. Liberar las pasiones y disfrutar de los placeres de la vida es la máxima del Carnaval. El pueblo gaditano, caracterizado por su simpatía y por su gracia natural, da la bienvenida a ciudadanos de todo el mundo, para ofrecerles lo mejor de su ciudad y invitarles por unos días a olvidarse de los problemas.

Llegan las Navidades y todos nos volvemos locos buscando el regalo perfecto. Y sí, siempre podemos volver a lo de todos los años: ropa, electrónica... Pero ¿porque no regalar una experiencia compartida? Algo que no se acumule en el armario: ¡un viaje! Aquí van unas sugerencias de viajes divertidos, de pocos días y con algunas recomendaciones gastronómicas a tener en cuenta.

Hoy queremos proponeros varias escapadas para regalar estas Navidades, algo para recordar y que se puede materializar en un simple vale por...

Vale por...un fin de semana en Paris: Quién diría que no a un fin de semana en Paris? Para dormir os recomendamos el Hotel Thèrese, con una ubicación inmejorable y una gran relación calidad-precio. Seguir con una cena romántica en Cafe L'esplanade, en L´Avenue, en La Plage,  en Cafe Ruc o en el Bistro Vivienne. Nuestra recomendación personal es El Fogón, donde el chef Alberto Herraiz os deleitara con sus creaciones, además de ofreceros un inmejorable Jamón 100% Ibérico de Bellota. Para los más marchosos os recomendamos Le Kong en 1 rue du Pont Neuf, (0033140390900, muy animado para tomarse después una copa), La Cantine de Faubourg  y  Pershing Hall (0033158365836). Es recomendable reservar con tiempo en todos ellos...Para los que quieran seguir la noche en la Rue de Ponthieu podéis encontrar las principales discotecas como Sens, Neo, Madame...
Y para empezar bien el día siguiente os recomendamos tomar el brunch en Etienne Marcel.

Vale por...un fin de semana en Londres: O que tal un fin de semana en Londres? Restaurantes, mercadillos, musicales, museos...Para dormir os recomendamos los Chelsea Cloisters, con una ubicación inmejorable (a 5 min del metro de South Ken), son unos apartamentos, que os permitirán ahorrar en comidas fuera, a un precio inmejorable. Para las comidas que hagáis fuera os recomendamos: Zuma, Chenye Walk Brasserie, Bar Boulud  o Eight Over Eight; 4 buenas opciones londinenses que no se van de precio. Nuestra recomendación personal, Iberica. Tiene dos locales en Marylebone y en la City, si vas a la segunda no dejes de visitar la Terraza. De la mano del Chef Nacho Manzano, encontrarás los mejores platos de la cocina española con un toque cosmopolita. No dejes de probar el Jamón 100% Ibérico de Bellota, nuestra preferencia entre las 3 variedades que ofrecen...el de Jabugo...Para bajar tanta comida visita los famosos mercadillos londinenses, en especial Spitafields, tal vez menos conocido, pero cada día nos gusta más!

Vale por...un fin de semana en Barcelona: Y sin necesidad de salir del territorio nacional...¿que tal un divertido fin de semana en Barcelona? Para dormir, os aconsejamos un apartamento en las Ramblas, cerca de la plaza de Jaume I, encontrareis varias opciones, a muy buen precio y que os permitirán llegar andando a todos lados. Una vez instalados, para calentar motores, tomar la primera copa en la terraza del hotel Majestic, muy buenas vistas y buenos GT´s. Otras opciones  para esa primera copa son Berlin o Bobby Gin. Para comer Boca Grande, Pez Vela, o los puestos de la Boquería. Nuestra recomendación el restaurante Speakeasy de Dry-Martini, buen ambiente, buena comida y un jamón 100% ibérico de bellota inigualable. Para seguir la noche las discotecas de la playa son muy divertidas: Opium Mar, Club Shoko o Boo Beach Club y en invierno no podéis dejar de ir a Bling, Bling. Como cierre os aconsejamos un ir a Café Federal, comida tipo brunch y con mucho ambiente.

Agosto es un mes plagado de fiestas en España, en torno a la festividad de la Virgen, se celebran ferias de todo tipo a lo largo y ancho de nuestra geografía. Entre ellas queremos destacar una por su especial belleza natural, que une lo paisajístico, lo deportivo y lo turístico: las carreras de caballo de Sanlúcar de Barrameda.

Sanlúcar celebra en el mes de agosto sus Fiestas Patronales. En ellas destacan las alfombras realizadas con sal de colores con las que se cubren las principales calles de la ciudad y la procesión de Ntra. Sra. de la Caridad, Patrona de la Ciudad, pero su atractivo más característico son las archiconocidas carreras de caballos en la playa, que ya han sido declaradas de interés turístico internacional.

Este pueblo andaluz está situado en un enclave privilegiado, de singular belleza, al pie de las Marismas del Guadalquivir, frente al famosísimo coto de Doñana del que sólo le separa la desembocadura del río. Su puerto tuvo gran importancia histórica. De él partieron famosos navegantes rumbo a las Américas, como Colón, Magallanes y Elcano, y jugó un papel trascendental como enlace de las rutas del Atlántico y el Mediterráneo.

Uno de los mayores reclamos turísticos de Sanlúcar de Barrameda son sus playas: la de Bajo de Guía se extiende en dirección norte hacia el Puerto de Bonanza y pertenece al barrio de los pescadores; y las playas de La Calzada y las Piletas se sitúan en paralelo al paseo marítimo de la ciudad. Es en estas playas de gran belleza natural donde se celebran las famosas carreras de caballos.

El espectáculo comienza al atardecer, cuando baja la marea. Cuando el mar se retira y las playas de Sanlúcar lucen su mayor extensión, bajo la cálida luz del caer de la tarde, la arena se transforma en un hipódromo natural.

Las Playas de Bajo de Guía y las Piletas ofrecen un recorrido de más de 2000 metros lineales que supone un escenario sin igual para las carreras de caballos. Más de 200 caballos de pura sangre participan en un total de 24 carreras. Entre ellas destacan los tres grandes premios: el de Andalucía, el de Cepsa y el Ciudad de Sanlúcar, con más de 170.000 Euros en premios.

Las carreras de Sanlúcar se vienen celebrando desde el siglo XIX, celebrando este año su 165 aniversario. Podemos afirmar que las carreras de caballos más antiguas de cuantas se celebran en España, y una de las antiguas de Europa, se realizan en la desembocadura del río Guadalquivir.

Respecto a su origen hay teorías diversas, desde los que las relacionan con las carreras que hacían los mozos en la playa tras descargar la pesca del día de los caballos que empleaban al efecto, hasta las que recurren a la mitología: El Dios Febos deseganchaba los caballos de fuego de su carroza al llegar a las costas de Sanlucar y estos galopaban libres por la playa al atardecer.

La belleza natural del entorno, el mar, la arena blanca de la playa, la vista de Doñana al fondo y todo bañado con esa luz inigualable del atardecer andaluz hacen de este espectáculo algo único. Los caballo vuelan por la playa con la puesta de sol como marco, creando una visión que más parece sacada de un cuadro.

Por ello, más de 35.000 personas se acercan cada año a disfrutar de las carreras de Sanlúcar de Barrameda. Desde los palcos, que son las clásicas casetas que se instalan a pie de playa, o desde la arena, el gentío se acerca cada tarde a ver las carreras. Sus fechas y horas dependen cada año de la bajamar, que es la que las determina, por lo que debemos de informarnos bien antes de acudir. Este año tendrán lugar las carreras entres los días 1 y 3 de agosto y 17 y 19.  La organización de las carreras de caballos está a cargo de la Sociedad de Carreras de Caballos de Sanlúcar de Barrameda y del Ayuntamiento de Sanlúcar.

El recinto destinado a las carreras ocupa unos 20.000 metros cuadrados. La playa se hace paddock, pista, taquillas y por supuesto, palcos. Desde ellos además de ver las carreras, podemos probar la gastronomía de la zona.

Tras caer el sol continúa la fiesta hasta altas horas de la madrugada. La noche sanluqueña y la simpatía de sus gentes nos invita a quedarnos. Es ineludible probar los famosísimos langostinos sanluqueños, y de la manzanilla, el vino por excelencia de esta ciudad, y como en cualquier celebración española no puede faltar el rey de la gastronomía española: El jamón 100% ibérico de bellota. Y del atardecer nos encontraremos al amanecer en este precioso entorno, sin habernos dado apenas cuenta.

Andalucía nos ofrece un sinnúmero de posibilidades vacacionales, pero entre todas las provincias andaluzas hemos elegido una que a nuestro juicio reúne un atractivo especial para dedicarle una semanita de nuestras merecidas vacaciones: estamos hablando de Cádiz. Una provincia relativamente pequeña y con muy buenas comunicaciones, lo que nos permitirá hacer planes variadísimos sin tener que hacer grandes desplazamientos, además de ofrecer una gran gama de planes para todos los miembros de la familia.

Nuestra propuesta: instálese en la playa, preferiblemente en la zona entre Sanlúcar de Barrameda y el Puerto de Santa María, donde encontraremos gran número de urbanizaciones a pie de playa. Pero no nos vamos a conformar con el plan playero, vamos a descubrir la provincia relajadamente, haciendo excursiones cortas que nos permitan pasar la tarde o la mañana en la playa. En Cádiz, todo está muy cerca y nos permitirá completar el día de la formas más variopintas.

Nuestra primera excursión debe ser a la ciudad de Cádiz, la capital de la provincia, que merece una visita obligada. Podemos llegar en coche o en barco, desde el Puerto de Santa María, cruzando la bahía, un paseo marino muy agradable.

Si empezamos temprano, nada como iniciar el día con unos buenos churros recién hechos, los puestos junto al mercado ofrecen los clásicos "cartuchos" de papel: ¡deliciosos!. Si queremos sentarnos más tranquilos, quizá la cafetería "La Marina" en la plaza de las flores, sea una buena opción. Ya bien desayunados nos perderemos por el casco histórico: se trata simplemente de callejear sin rumbo, un turismo relajado, que nos acabará llevando siempre al borde del mar. No dejen de subir a la Torre de Poniente de la Catedral, desde donde las vistas de la ciudad son impresionantes. Y para comer, nada más típico que acercarse a un "freidor" y tomarse un buen pescaíto frito en su papelón: puntillitas, choquitos, cazón... fresco y riquísimo, a un precio muy asequible.

Otro paseo espectacular nos llevará por el malecón gaditano, el Campo del Sur, hasta la playa de la Victoria y si queremos continuar, hasta la de Cortadura, rodeando toda la ciudad. Si hemos hecho nuestra excursión por la tarde, para rematar nada como tomar un tinto de verano y un buen plato de jamón ibérico de bellota en un chiringuito playero, viendo el atardecer.

Vamos a por la segunda parada: Jerez de la Frontera, cuna del vino y del caballo. Y qué mejor forma de sumergirse en la cultura del vino de Jerez que visitando una de sus históricas bodegas. Para ello recomendamos la visita a la Bodega González Byass, que nos ofrece un recorrido fascinante por la historia del vino de esta tierra. La visita resulta interesante y amena, y suele incluir una divertida cata de vinos para poder poner en práctica lo aprendido...

Si nos divierte más el tema ecuestre, Jerez nos ofrece dos espectáculos de gran prestigio a nivel internacional, por un lado "Cómo bailan los caballos andaluces" en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y por otro el de la Yeguada de la Cartuja.

Y pasamos a nuestro siguiente destino: Sanlúcar de Barrameda, ubicada en el margen izquierdo de la desembocadura del Guadalquivir y frente al parque nacional de Doñana. Si vamos en Agosto, es fundamental averiguar si hay carreras de caballos: el espectáculo de los caballos corriendo por la playa al atardecer es algo que no olvidarán. Pero si no las hay, no dejen de acercarse a dar un paseo al atardecer y ver la puesta de sol en la playa, con el Coto de Doñana al fondo, para terminar con una deliciosa cena en Bajo de Guía a base de los famosísimos langostinos sanluqueños, acompañados de unas copitas de manzanilla (no se les ocurra pedir "fino" en Sanlúcar"!). También es posible visitar por la mañana el Parque Nacional de Doñana, partiendo en barco desde Sanlúcar. Aunque nos llevará prácticamente toda la mañana, merece la pena.

Y seguimos dándole más ideas, Cádiz es increíble! Ahora visitaremos la zona de Medina Sidonia y Vejer. Esta excursión bien merece un día completo. Por la mañana recomendamos el espectáculo "A campo abierto", en la finca "Torrestrella" de Álvaro Domecq, para conocer un poco más sobre el toro bravo. 
Por la tarde, le aconsejamos dar un paseo por el precioso pueblo de Vejer de la Frontera, callecitas estrechas y arquitectura de influencia árabe, le dan un encanto especial. Y si prefieren rematar con playa: "El Palmar", playa semi virgen de arena blanca y fina.

Otra preciosa excursión es la de los Pueblos Blancos, situados entre los parques naturales de la Sierra de Grazalema y los Alcornocales: casi 20 pueblos con casas encaladas dispersos en un paisaje de montaña, con frondosa vegetación. No se pierda Arcos de la Frontera, Setenil de las Bodegas, Zahara de la Sierra o Grazalema.

Nuestra última propuesta es acercarse a Tarifa a pasar el día. Para los amantes del windsurf y el kitesurf es parada obligada. Pero también nos ofrece una posibilidad fantástica para los niños: dese un paseo en barco en busca de delfines y ballenas por el Estrecho de Gibraltar. Las salidas se realizan en barco desde el puerto de Tarifa.

Y con todo esto comprenderán que si quieren pasar sus vacaciones en Andalucía, Cádiz es un destino a analizar: ¡no se podrán aburrir!

La Romería del Rocío es uno de los grandes acontecimientos de la primavera andaluza, junto a la Feria de Abril sevillana o los patios cordobeses en mayo, cuya repercusión trasciende nuestras fronteras.

Miles de peregrinos se acercan a la aldea de "El Rocío", en el término municipal de Almonte, Huelva, después de realizar el "camino" desde sus lugares de origen, para rendir homenaje a la "Blanca Paloma" en su gran día. A pie, a caballo o en carretas engalanadas y tiradas por mulos o bueyes, y ya más recientemente, en coches y camiones, los romeros emprenden su camino entre cantos y rezos, detrás de su Simpecado (estandarte de cada Hermandad). El camino, diferente para cada Hermandad, termina en la aldea, a la que la mayoría llegan atravesando parte del Coto de Doñana. Los romeros vestidos con sus trajes cortos y sus sombreros de ala ancha, ellas con sus faldas de lunares y volantes y su flor en la cabeza; los caballos y carretas entre senderos polvorientos, caminos entre pinares a través del Coto, el cruce de "El Quema"..., todo entre cante flamenco y oración. Así alcanza esta Romería su romanticismo y su singularidad, que tanta pasión despierta.

Las distintas Hermandades confluyen en la aldea del Rocío el sábado por la mañana, víspera de Pentecostés. Allí, en riguroso orden de antigüedad, las Hermandades se presentan ante las puertas del Santuario, donde son recibidas por la Hermandad Matriz de Almonte, representada por su Presidente, su Hermano Mayor y el Alcalde de la villa. Cada Hermandad detiene un momento su carreta de Simpecado frente a la puerta principal del Santuario, en honor a la Virgen, a la que dedican su cantos. Detrás de su Simpecado, los Romeros van desfilando, culminando así el final del camino, difícil y duro a veces, por esos caminos de siempre. Un desfile lleno de color, flores, volantes, carretas engalanadas...; emotivo y solemne a la vez, impregnado de polvo, sudor y fe. Un momento único.

La presentación puede durar hasta bien entrada la noche dado el gran número de Hermandades (actualmente unas 110). La mayoría de las Hermandades provienen de diferentes pueblos y ciudades de las provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla, aunque existen hermandades de ciudades mucho más lejanas, como la ibicenca o la valenciana. Entre ellas, la más antigua es la Hermandad matriz de Almonte, seguida de las de Villamanrique y Pilas (siglo XVII) y La Palma, Moguer y Sanlucar de Barrameda (siglo XVIII).

El domingo de Pentecostés por la mañana tiene lugar en el Real del Rocío, ante el monumento erigido para la coronación, la solemne Misa Pontifical. Los Simpecados de las Hermandades Filiales se colocan en lugar destacado junto al altar y la explanada se transforma en templo: devoción, oración, canto, silencio... Una misa emotiva que culmina el fin del camino.

Acabada la celebración, los romeros se dispersan dirigiéndose hacia sus casas de hermandad. Convivencia, alegría y fraternidad no faltan en esa mañana de Pentecostés.

Ya por la noche, tiene lugar el Santo Rosario en la explanada de "El Eucaliptal", donde van llegando los estandartes de cada Hermandad, acompañados por miles de romeros. La noche se llena de avemarías y salves a la Virgen, entre luminarias y tintineos de campaniles, hasta  la madrugada. Ya no habrá sosiego, el Simpecado Almonteño se encamina lentamente a la Ermita abarrotada. Los almonteños cuentan los minutos para sacar en procesión a su Patrona.

Ya es la madrugada del lunes, cuando tiene lugar quizá el momento más emotivo de esta Romería: el salto de la reja por los almonteños. Los miembros de esta Hermandad, saltan la reja que protege a la Virgen dentro de la Ermita, y la sacan de allí en volandas. Un momento de locura y fervor, de una intensidad incomparable: llantos, empujones, riadas humanas... todo por acercarse a la Virgen.

La aldea se echa a la calle, las campanas repican sin cese, los vivas a la Virgen no paran, vuelan los pétalos de rosa, la Blanca Paloma está de procesión, y ya solo queda el camino de vuelta, y soñar con el año que viene...

El toro a lo largo de todo el tiempo, ha sido capaz de evolucionar a la vez que el toreo iba evolucionando y ha sido capaz de amoldarse a las distintas formas de torear. El toro es por tanto un animal vivo que ha ido evolucionando con el tiempo. Del mismo modo la fiesta de toros no es algo fijo que tenga que ser estructurado como un reglamento, sino que en su evolución va rompiendo las reglas y el toreo no es un deporte con unas normas que siempre deben cumplirse, sino una labor creativa, que en su evolución pide un cambio constante. Por eso se quedan viejos los reglamentos, por eso se quedan viejas las discusiones sobre la bondad, la belleza o la crueldad de nuestra fiesta.  Porque la fiesta de los toros es algo vivo que ha sabido evolucionar con el hombre para irse adaptando a cada tiempo siempre de una forma distinta y siempre como una lucha pero como una lucha adaptada a las condiciones de vida, sentimiento y hábito de la gente de su época.  Esa es la gran fuerza vital de la corrida: su diversidad y su indudable capacidad evolutiva.

El Toro, en solo cuatro letras, cuanto misterio, cuanta sorpresa, cuanta creatividad, cuanto arte. Porque nuestro toro bravo es el único animal en el mundo que ha sido capaz de crear alrededor de él, el espectáculo más creativo y más emocionante que ha creado el hombre, la Fiesta de los Toros.

Pero el toro hay que sentirlo, hay que saber adivinar su arrogante figura en la tranquilidad del campo, hay que ser capaz de soñar con sus embestidas en la plaza, hay que saber comprenderlo para criarlo y para manejarlo, porque todo lo que lo rodea es liturgia, es enigma, es poder, es respeto.

Y es que el toro es el pilar de nuestra Fiesta, es la razón de su existencia, es el eje alrededor del cual crece la maravilla del toreo.

Al toro hay que mirarlo bajo múltiples facetas, el toro y su poder y prestancia, el manejo del toro en el campo, el insondable enigma de la creación del toro a través de ese hombre tan importante en la Fiesta que es el Ganadero.

Y así expresaba el ganadero Juan Pedro Domecq Solís todos estos misterios:

MISTERIOS DEL TOREO

Soñando estaba yo un día,

sobre nubes me encontraba,

cuando la luz del albero

me llegó desde la plaza.

Y allí, estaba un torero

que escribía con su muleta

los soplidos de su alma,

y a mí me llegaban llenos

de un sentir, que no explicaba,

son misterios del toreo,

chorros de luz de la nada,

quejios que salen de adentro,

quejios que llegan y abrasan.

Y es que el toreo es un misterio,

soplo que llega y que sientes,

que lo recibes y callas.

o te hacen decir un ¡ole!

que surge desde la calma,

que te sacia en sentimientos

que luego reposan en calma,

Y vuelven a fluir a veces.

Y sientes la paz en el alma.

Pero ¿QUÉ ES TOREAR?

Torear, vocablo de amplio campo, porque torea todo el que anda entre toros o con los toros. Torea el que huye del toro que se encuentra en su camino. Torea el vaquero que desahija los becerros, que aparta los toros, torea en todas sus tareas cotidianas en la dehesa. Torea el garrochista en su acoso y derribo. Torea el picador cuadrando y picando al toro. Torean los mozos en las capeas y torea el público en la plaza con sus gestos movimientos gritos y aplausos por lo que ve y por lo que siente por lo que cree y por lo que sueña.

El toreo es cante,  es duende, es un arte más allá del baile es movimiento de pie aplomado y brazo suelto sobre la base del temple. Temple que pone de acuerdo sonidos instintos y movimientos. Se templan las cuerdas de una guitarra para buscar la armonía, se templa al toro en busca de la armonía del movimiento del toro que acomete, se templa instinto con instinto. Torear a son a compas llevar el son a compas llevar el son con ritmo musical eso es temple y eso es torear.

En tauromaquia nunca se sabe si lo que se dice es verdadero, aunque todos creen conocer la verdad. En Tauromaquia no hay verdades puras

Olvidémonos de los apriorismos seamos curiosos y disfrutemos del misterio del toreo siempre efímero distinto gocemos de los incontables matices que tiene una tarde de toros.

La Feria de Sevilla consiste en una semana de explosión cultural del flamenco más popular unido al disfrute de nuestra gastronomía típica como el Jamón Ibérico de Bellota y el Vino Fino, entre otros.

Tradicionalmente la Feria de Abril fue concebida para organizar encuentros entre mercaderes de diferentes zonas que se reunían para intercambiar sus productos, fundamentalmente ganado que se vendía al por mayor.

En España, las primeras ferias datan del siglo XII creadas por el rey Alfonso X "el sabio" quién también promueve en la provincia Sevilla, a mediados del s. XIII, la creación de dos ferias de 30 días de duración, una en Abril y otra en Septiembre. No obstante, no es hasta el siglo XIX, de la mano de la reina Isabel II, cuando surge la oportunidad de crear una tercera feria en la capital andaluza promovida por un vasco y un catalán, en donde existía una zona dedicada expresamente a la diversión. Con cada año que pasaba fue ganando más afluencia la zona de diversión en detrimento de la zona del ganado.

El éxito de la primera "Feria de Abril", que era de ganado,  fue tan contundente debido al carácter arrollador de la población sevillana que durante los siguientes años se decide separar la zona de comercio de ganado de una nueva zona dedicada en exclusiva a la diversión. Es en este momento en el que se comienza a alargar la duración de la festividad y se publicita mediante folletos y los codiciados, hoy en día, Carteles de Feria.

La Feria de Abril es la más conocida internacionalmente, pero es cierto que también se celebran otras ferias por Andalucía, pero sin tanta repercusión mediática. Quizá es debido a la gran cantidad de personajes famosos que acuden a la Feria de Sevilla.

Se trata de una ciudad efímera, ya que sus casetas desaparecerán una vez acabada la semana, pero la tristeza de su fugacidad no empaña el carácter alegre y divertido de la semana que comienza con el alumbrado de la misma el "Lunes del Pescaito", donde millones de bombillas iluminan el recinto. Esta noche está reservada a los socios de las casetas quienes en el interior disfrutan de una cena con el pescado como plato principal.

A la mañana siguiente caballos y coches de caballos se dan cita en el Real -recinto donde tiene lugar la feria- y jinetes y lacayos engalanados con sus mejores vestimentas hasta la caída de la tarde.

Se trata de una semana con música, baile, comida y alegría. Se trata de la expresión más popular de la cultura andaluza, su carácter abierto y acogedor y la voluntad de pasar un buen rato con los amigos.

Como hemos dicho, música y baile son muy importantes en la feria porque miremos hacia donde miremos las sevillanas y las mujeres vestidas con los alegres y coloridos trajes de gitana que al bailar mueven sus volantes creando un espectáculo que se disfruta tanto por el espectador como por los bailarines. Es muy común también contar con grupos de flamenco que tocan en directo dentro de las casetas.

Es cierto que a partir de cierta hora, en ciertas casetas, la música pasa a ser más actual, sonando los últimos éxitos de la radio y es el momento en el que los jóvenes siguen alargando las horas del día. Muchas de las chicas se mantienen con el traje de gitana y otras han cambiado su atuendo por algo más ligero.

En cuanto al traje de gitana señalar que no existe un patrón único para el mismo, puede ser de cualquier color, tener volantes o no, manga larga o corta, estampado, con lunares, rayas o liso; se trata de un traje que varía según la moda. Para los hombres que van a caballo la vestimenta es el "traje de corto", y aquellos que no montan suelen ir con traje de chaqueta. En cualquier caso, esta es la vestimenta típica y habitual pero se puede acudir vestido de la forma que se quiera.

En la Feria también hay espacio para los más pequeños quienes pueden disfrutar de un Parque de Atracciones en la denominada Calle del Infierno. Estas atracciones son denominadas "los cacharritos" y padres y madres se ven arrastrados allí por sus hijos.

La Feria de Abril se ha convertido en un evento social donde familias y amigos se reúnen en las casetas para disfrutar de la compañía en un ambiente distendido donde la diversión es lo primero.