• info@jamonesjpd.com

  • +34 912 961 580

Cómo abrir un jamón

    ¿Te atreves a imitar a nuestro cortador? Haz la prueba con nuestro jamón   ¡Comprar aquí!

Sólo ante la primera cuestión ¿cómo abrir un jamón? Ya nos vemos desbordados. Pues no es tan difícil! Hay que animarse, que el sabor del jamón 100% ibérico de bellota, recién cortado (y más si es por uno mismo) es algo incomparable.

Lo primero es hacerse con los utensilios necesarios, que básicamente son dos: el jamonero o soporte, y el cuchillo jamonero. Este es un cuchillo muy afilado, de hoja larga, estrecha y flexible, para que nos permita cortar lonchas muy finas y ajustarnos al perfil de la zona de corte. Además es conveniente tener un segundo cuchillo más fuerte y corto, para las labores de limpieza y descortezado.

Así que vamos a empezar:

• Lo primero es colocar el jamón en el jamonero:

En principio el jamón se empieza siempre por la maza, que es la parte más grande y jugosa. Para ello debe colocarse en el jamonero con la pezuña mirando hacia arriba. Luego debe ajustarse bien para que la pieza no se mueva y nos permita cortar con soltura.

• Ahora debemos empezar a “pelar” el jamón:

Se trata de retirar la piel y la grasa exterior que cubren la zona que vamos a cortar hasta llegar a la carne. Si el jamón se va a consumir en el mismo día se puede pelar entero, pero si esperamos tenerlo abierto más días, conviene pelar sólo la zona que vamos a consumir, para evitar que el resto se seque. Además podemos conservar las lonchas de tocino de la capa superior, para recubrir la superficie de corte, hasta la siguiente sesión.

• Y a cortar:
Una vez que tengamos ante nosotros una superficie de carne, que debemos dejar lo más lisa posible, podemos empezar a cortar: las lonchas, que deben ser lo más finas posibles y llevar siempre un parte de tocino.

A diferencia de otros productos, en la grasa del jamón es donde está la mayor concentración de aromas y sabores, y debe consumirse junto a la carne. Hay que tener en cuenta que por su altísima composición de ácido oleico, la grasa del jamón de bellota 100% ibérico, puede considerarse como un tipo de grasa saludable. Por tanto, no cometamos el error de quitarla toda!

Según vamos avanzando, habrá que seguir limpiando la piel y grasa exterior de los bordes. Para ello es mejor usar el segundo cuchillo, más pequeño y fuerte, para no estropear el cuchillo jamonero.

Cortaremos en la dirección opuesta a la pezuña. Cuando encontremos el hueso de la cadera, tendremos que hacer unos cortes incisivos hacia abajo alrededor del hueso, para poder sacar las lonchas limpias.

• Las lonchas:

Las lonhas no deben tener un largo superior a los 5 o 6 cm. De forma que quepan en la boca cómodamente, para que así se produzca toda la explosión de su sabor.

Es fundamental tomar el jamón a temperatura ambiente (entendiendo por ello en torno a los 21ºC). Debemos ver que la grasa está brillante e incluso ligeramente derretida.

• Dar la vuelta al jamón:

Cuando ya hayamos terminado con esta zona, daremos la vuelta al jamón, colocándolo con la pezuña hacia abajo. Atacaremos ahora la zona denominada como babilla, algo más seca y con menos infiltración de grasa, pero muy sabrosa.

Debemos aprovechar el jamón al máximo, así que las partes que resulten de acceso más complicado para hacer lonchas, podemos cortarlas en taquitos que darán un sabor fantástico a innumerables platos. Además, una vez terminado el jamón, no se les ocurra tirar los huesos, son un ingrediente inmejorable para guisos y caldos.

En muchas webs encontraremos jamón, utensilios etc… si quiere de un tacazo comprarse el kit completo, prueba el “Set Maestro Jamonero”,
Y ahora, ¡a disfrutarlo!
Sólo ante la primera cuestión ¿cómo abrir un jamón? Ya nos vemos desbordados. Pues no es tan difícil! Hay que animarse, que el sabor del jamón 100% ibérico de bellota, recién cortado (y más si es por uno mismo) es algo incomparable.

Lo primero es hacerse con los utensilios necesarios, que básicamente son dos: el jamonero o soporte, y el cuchillo jamonero. Este es un cuchillo muy afilado, de hoja larga, estrecha y flexible, para que nos permita cortar lonchas muy finas y ajustarnos al perfil de la zona de corte. Además es conveniente tener un segundo cuchillo más fuerte y corto, para las labores de limpieza y descortezado.

Así que vamos a empezar:

• Lo primero es colocar el jamón en el jamonero:

En principio el jamón se empieza siempre por la maza, que es la parte más grande y jugosa. Para ello debe colocarse en el jamonero con la pezuña mirando hacia arriba. Luego debe ajustarse bien para que la pieza no se mueva y nos permita cortar con soltura.

• Ahora debemos empezar a “pelar” el jamón:

Se trata de retirar la piel y la grasa exterior que cubren la zona que vamos a cortar hasta llegar a la carne. Si el jamón se va a consumir en el mismo día se puede pelar entero, pero si esperamos tenerlo abierto más días, conviene pelar sólo la zona que vamos a consumir, para evitar que el resto se seque. Además podemos conservar las lonchas de tocino de la capa superior, para recubrir la superficie de corte, hasta la siguiente sesión.

• Y a cortar:
Una vez que tengamos ante nosotros una superficie de carne, que debemos dejar lo más lisa posible, podemos empezar a cortar: las lonchas, que deben ser lo más finas posibles y llevar siempre un parte de tocino.

A diferencia de otros productos, en la grasa del jamón es donde está la mayor concentración de aromas y sabores, y debe consumirse junto a la carne. Hay que tener en cuenta que por su altísima composición de ácido oleico, la grasa del jamón de bellota 100% ibérico, puede considerarse como un tipo de grasa saludable. Por tanto, no cometamos el error de quitarla toda!

Según vamos avanzando, habrá que seguir limpiando la piel y grasa exterior de los bordes. Para ello es mejor usar el segundo cuchillo, más pequeño y fuerte, para no estropear el cuchillo jamonero.

Cortaremos en la dirección opuesta a la pezuña. Cuando encontremos el hueso de la cadera, tendremos que hacer unos cortes incisivos hacia abajo alrededor del hueso, para poder sacar las lonchas limpias.

• Las lonchas:

Las lonhas no deben tener un largo superior a los 5 o 6 cm. De forma que quepan en la boca cómodamente, para que así se produzca toda la explosión de su sabor.

Es fundamental tomar el jamón a temperatura ambiente (entendiendo por ello en torno a los 21ºC). Debemos ver que la grasa está brillante e incluso ligeramente derretida.

• Dar la vuelta al jamón:

Cuando ya hayamos terminado con esta zona, daremos la vuelta al jamón, colocándolo con la pezuña hacia abajo. Atacaremos ahora la zona denominada como babilla, algo más seca y con menos infiltración de grasa, pero muy sabrosa.

Debemos aprovechar el jamón al máximo, así que las partes que resulten de acceso más complicado para hacer lonchas, podemos cortarlas en taquitos que darán un sabor fantástico a innumerables platos. Además, una vez terminado el jamón, no se les ocurra tirar los huesos, son un ingrediente inmejorable para guisos y caldos.

En muchas webs encontraremos jamón, utensilios etc… si quiere de un tacazo comprarse el kit completo, prueba el “Set Maestro Jamonero”,
Y ahora, ¡a disfrutarlo!
Sólo ante la primera cuestión ¿cómo abrir un jamón? Ya nos vemos desbordados. Pues no es tan difícil! Hay que animarse, que el sabor del jamón 100% ibérico de bellota, recién cortado (y más si es por uno mismo) es algo incomparable.

Lo primero es hacerse con los utensilios necesarios, que básicamente son dos: el jamonero o soporte, y el cuchillo jamonero. Este es un cuchillo muy afilado, de hoja larga, estrecha y flexible, para que nos permita cortar lonchas muy finas y ajustarnos al perfil de la zona de corte. Además es conveniente tener un segundo cuchillo más fuerte y corto, para las labores de limpieza y descortezado.

Así que vamos a empezar:

• Lo primero es colocar el jamón en el jamonero:

En principio el jamón se empieza siempre por la maza, que es la parte más grande y jugosa. Para ello debe colocarse en el jamonero con la pezuña mirando hacia arriba. Luego debe ajustarse bien para que la pieza no se mueva y nos permita cortar con soltura.

• Ahora debemos empezar a “pelar” el jamón:

Se trata de retirar la piel y la grasa exterior que cubren la zona que vamos a cortar hasta llegar a la carne. Si el jamón se va a consumir en el mismo día se puede pelar entero, pero si esperamos tenerlo abierto más días, conviene pelar sólo la zona que vamos a consumir, para evitar que el resto se seque. Además podemos conservar las lonchas de tocino de la capa superior, para recubrir la superficie de corte, hasta la siguiente sesión.

• Y a cortar:
Una vez que tengamos ante nosotros una superficie de carne, que debemos dejar lo más lisa posible, podemos empezar a cortar: las lonchas, que deben ser lo más finas posibles y llevar siempre un parte de tocino.

A diferencia de otros productos, en la grasa del jamón es donde está la mayor concentración de aromas y sabores, y debe consumirse junto a la carne. Hay que tener en cuenta que por su altísima composición de ácido oleico, la grasa del jamón de bellota 100% ibérico, puede considerarse como un tipo de grasa saludable. Por tanto, no cometamos el error de quitarla toda!

Según vamos avanzando, habrá que seguir limpiando la piel y grasa exterior de los bordes. Para ello es mejor usar el segundo cuchillo, más pequeño y fuerte, para no estropear el cuchillo jamonero.

Cortaremos en la dirección opuesta a la pezuña. Cuando encontremos el hueso de la cadera, tendremos que hacer unos cortes incisivos hacia abajo alrededor del hueso, para poder sacar las lonchas limpias.

• Las lonchas:

Las lonhas no deben tener un largo superior a los 5 o 6 cm. De forma que quepan en la boca cómodamente, para que así se produzca toda la explosión de su sabor.

Es fundamental tomar el jamón a temperatura ambiente (entendiendo por ello en torno a los 21ºC). Debemos ver que la grasa está brillante e incluso ligeramente derretida.

• Dar la vuelta al jamón:

Cuando ya hayamos terminado con esta zona, daremos la vuelta al jamón, colocándolo con la pezuña hacia abajo. Atacaremos ahora la zona denominada como babilla, algo más seca y con menos infiltración de grasa, pero muy sabrosa.

Debemos aprovechar el jamón al máximo, así que las partes que resulten de acceso más complicado para hacer lonchas, podemos cortarlas en taquitos que darán un sabor fantástico a innumerables platos. Además, una vez terminado el jamón, no se les ocurra tirar los huesos, son un ingrediente inmejorable para guisos y caldos.

En muchas webs encontraremos jamón, utensilios etc… si quiere de un tacazo comprarse el kit completo, prueba el “Set Maestro Jamonero”,
Y ahora, ¡a disfrutarlo!