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Aracena

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Aracena

La zona de Aracena ha estado habitada desde épocas antiquísimas; ya del III milenio a. C. podemos encontrar restos de talleres líticos en la Cueva de la Umbría. De mediados del II milenio encontramos restos en el poblado del Castañuelo, y también de la cultura céltica que se asientan en la zona en el siglo V a.C.Los indicios arqueológicos, demuestran que es en el siglo I cuando se asientan los romanos para la explotación de las minas de la zona. Los romanos utilizaron un sistema de pequeños núcleos agropecuarios que sustentaban el asentamiento y que serían, probablemente el origen de Aracena y de varias de las poblaciones de la zona. De la dominación musulmana, durante la que dependió de Niebla y de Sevilla, apenas quedan restos. A finales del siglo XV, es Aracena la entidad más poblada de la provincia de Huelva.
La ciudad está presidida por el Cerro del Castillo. Bajo este cerro discurre un laberinto de pasadizos, lagos y paredes inundadas de estalactitas y estalagmitas. Es la Gruta de las Maravillas, abierta al público en algo más de 1.000 metros de recorrido acondicionados con juegos de luz, música y color. Los visitantes de la población deben pasar también por el Museo Geológico-minero y el Museo de Esculturas contemporáneas al aire libre. Así como por la Fuente de la Zulema, o el nacimiento del río Odiel en Marimateos.
Aracena es una ciudad próspera desde el punto de vista económico. Dentro de la industria local, destaca como en toda la zona de la Sierra de Aracena, la industria jamonera onubense, más comúnmente vinculada a Jabugo, pero extendida por todas las localidades circundantes. Así podemos encontrar jamones de bellota 100% ibéricos, paletas de bellota 100% ibéricas, lomos de bellota 100% ibéricos y embutidos de bellota 100% ibéricos, además de una amplia gama de productos de cebo y cebo de campo. Algunos de los productores cárnicos más destacados de esta zona son Sanchez Romero y Carvajal, Consorcio de Jabugo, Eiriz y Juan Pedro Domecq. Pero no es el jamón el único producto gastronómico de interés de esta poblacióntambién podemos encontrar otros como quesos típicos o miel de romero. Mención especial merecen el tocino de cielo, las yemas y los merengues de Rufino, confitería fundada en 1875, y una visita obligada cuando se pasa por Aracena.
En lo que concierne a la artesanía, destacan las tiendas de cerámicas por la cantidad de artistas de la zona dedicados a esto. También trabajan la madera, los antiguos instrumentos de cuerda, el metal y los bordados.
Para los que buscan lugar para alojarse recomendamos el Hotel Convento de Aracena. Se encuentra en el centro de la población en un convento restaurado del siglo XVII. Dispone de piscina al aire libre, spa, unos preciosos jardines y claustros. Muy recomendable también el Hotel Posada Valdezubre; ubicado a las afuera de la población, (a 10 minutos en coche) en un punto magnífico del parque natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Este establecimiento ocupa una antigua casa solariega de finales del siglo XIX.
La zona de Aracena ha estado habitada desde épocas antiquísimas; ya del III milenio a. C. podemos encontrar restos de talleres líticos en la Cueva de la Umbría. De mediados del II milenio encontramos restos en el poblado del Castañuelo, y también de la cultura céltica que se asientan en la zona en el siglo V a.C.Los indicios arqueológicos, demuestran que es en el siglo I cuando se asientan los romanos para la explotación de las minas de la zona. Los romanos utilizaron un sistema de pequeños núcleos agropecuarios que sustentaban el asentamiento y que serían, probablemente el origen de Aracena y de varias de las poblaciones de la zona. De la dominación musulmana, durante la que dependió de Niebla y de Sevilla, apenas quedan restos. A finales del siglo XV, es Aracena la entidad más poblada de la provincia de Huelva.
La ciudad está presidida por el Cerro del Castillo. Bajo este cerro discurre un laberinto de pasadizos, lagos y paredes inundadas de estalactitas y estalagmitas. Es la Gruta de las Maravillas, abierta al público en algo más de 1.000 metros de recorrido acondicionados con juegos de luz, música y color. Los visitantes de la población deben pasar también por el Museo Geológico-minero y el Museo de Esculturas contemporáneas al aire libre. Así como por la Fuente de la Zulema, o el nacimiento del río Odiel en Marimateos.
Aracena es una ciudad próspera desde el punto de vista económico. Dentro de la industria local, destaca como en toda la zona de la Sierra de Aracena, la industria jamonera onubense, más comúnmente vinculada a Jabugo, pero extendida por todas las localidades circundantes. Así podemos encontrar jamones de bellota 100% ibéricos, paletas de bellota 100% ibéricas, lomos de bellota 100% ibéricos y embutidos de bellota 100% ibéricos, además de una amplia gama de productos de cebo y cebo de campo. Algunos de los productores cárnicos más destacados de esta zona son Sanchez Romero y Carvajal, Consorcio de Jabugo, Eiriz y Juan Pedro Domecq. Pero no es el jamón el único producto gastronómico de interés de esta poblacióntambién podemos encontrar otros como quesos típicos o miel de romero. Mención especial merecen el tocino de cielo, las yemas y los merengues de Rufino, confitería fundada en 1875, y una visita obligada cuando se pasa por Aracena.
En lo que concierne a la artesanía, destacan las tiendas de cerámicas por la cantidad de artistas de la zona dedicados a esto. También trabajan la madera, los antiguos instrumentos de cuerda, el metal y los bordados.
Para los que buscan lugar para alojarse recomendamos el Hotel Convento de Aracena. Se encuentra en el centro de la población en un convento restaurado del siglo XVII. Dispone de piscina al aire libre, spa, unos preciosos jardines y claustros. Muy recomendable también el Hotel Posada Valdezubre; ubicado a las afuera de la población, (a 10 minutos en coche) en un punto magnífico del parque natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Este establecimiento ocupa una antigua casa solariega de finales del siglo XIX.
La zona de Aracena ha estado habitada desde épocas antiquísimas; ya del III milenio a. C. podemos encontrar restos de talleres líticos en la Cueva de la Umbría. De mediados del II milenio encontramos restos en el poblado del Castañuelo, y también de la cultura céltica que se asientan en la zona en el siglo V a.C.Los indicios arqueológicos, demuestran que es en el siglo I cuando se asientan los romanos para la explotación de las minas de la zona. Los romanos utilizaron un sistema de pequeños núcleos agropecuarios que sustentaban el asentamiento y que serían, probablemente el origen de Aracena y de varias de las poblaciones de la zona. De la dominación musulmana, durante la que dependió de Niebla y de Sevilla, apenas quedan restos. A finales del siglo XV, es Aracena la entidad más poblada de la provincia de Huelva.
La ciudad está presidida por el Cerro del Castillo. Bajo este cerro discurre un laberinto de pasadizos, lagos y paredes inundadas de estalactitas y estalagmitas. Es la Gruta de las Maravillas, abierta al público en algo más de 1.000 metros de recorrido acondicionados con juegos de luz, música y color. Los visitantes de la población deben pasar también por el Museo Geológico-minero y el Museo de Esculturas contemporáneas al aire libre. Así como por la Fuente de la Zulema, o el nacimiento del río Odiel en Marimateos.
Aracena es una ciudad próspera desde el punto de vista económico. Dentro de la industria local, destaca como en toda la zona de la Sierra de Aracena, la industria jamonera onubense, más comúnmente vinculada a Jabugo, pero extendida por todas las localidades circundantes. Así podemos encontrar jamones de bellota 100% ibéricos, paletas de bellota 100% ibéricas, lomos de bellota 100% ibéricos y embutidos de bellota 100% ibéricos, además de una amplia gama de productos de cebo y cebo de campo. Algunos de los productores cárnicos más destacados de esta zona son Sanchez Romero y Carvajal, Consorcio de Jabugo, Eiriz y Juan Pedro Domecq. Pero no es el jamón el único producto gastronómico de interés de esta poblacióntambién podemos encontrar otros como quesos típicos o miel de romero. Mención especial merecen el tocino de cielo, las yemas y los merengues de Rufino, confitería fundada en 1875, y una visita obligada cuando se pasa por Aracena.
En lo que concierne a la artesanía, destacan las tiendas de cerámicas por la cantidad de artistas de la zona dedicados a esto. También trabajan la madera, los antiguos instrumentos de cuerda, el metal y los bordados.
Para los que buscan lugar para alojarse recomendamos el Hotel Convento de Aracena. Se encuentra en el centro de la población en un convento restaurado del siglo XVII. Dispone de piscina al aire libre, spa, unos preciosos jardines y claustros. Muy recomendable también el Hotel Posada Valdezubre; ubicado a las afuera de la población, (a 10 minutos en coche) en un punto magnífico del parque natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Este establecimiento ocupa una antigua casa solariega de finales del siglo XIX.